La visualización aplicada al deporte forma parte de la preparación psicológica del deportista. Desde hace varios años, los países poseedores de distintas disciplinas han llevado  a cabo este tipo de prácticas. La visualización deportiva es una herramienta que nos ayuda a concretar el trabajo realizado en los entrenamientos.

Funcionamiento del cerebro al usar la imaginación.

Nuestro cerebro funciona como un procesador de información, similar a  como lo hace un ordenador. Es decir, recibe una información (input), interpreta dicha información, la compara con la que ya posee, la operacionaliza y da una respuesta (output). Esto es lo que sucede en un entrenamiento normal, y así aprendemos. Pero la información recibida (input) puede tener varios orígenes; en primer lugar y lo más normal, es que recibamos los inputs a través de los sentidos. Pero también recibimos inputs procedentes del sistema nervioso autónomo, o sea de nuestro cuerpo (dolor de tripa, cansancio muscular, etc).

En este punto nos interesa mucho la información que recibimos del mismo cerebro, de la memoria, que se activa en zona que se conoce como “buffer” donde se transforma dicha información a base de cálculos y se obtienen unos resultados (información que se halla en un estado de memoria activa). El cerebro operacionaliza esta información, proveniente de la memoria y que nosotros activamos voluntariamente, de la misma forma que la que proviene a través de sentidos o vías nerviosas periféricas. Y tras hallar un resultado, ponderarlo y procesarlo comparativamente, emite una respuesta, acorde con la intensidad del resultado obtenido.

Todo lo anterior viene a decir que mediante la imaginación podemos lograr resultados de aprendizaje muy buenos y útiles. Por lo tanto, hay situaciones en las que la imaginación puede sustituir al entrenamiento real como:
• Práctica de movimientos y rutinas
• Donde el entrenamiento real es difícil
• Imaginación sobre la consecución de metas
• Familiarización de situaciones en competición

Imaginación como sustitutivo en casos de:
1. Cansancio
2. Falta de equipamiento
3. Meteorología adversa
4. Lesiones
5. Falta de tiempo
6. Entrenamientos aburridos
7. Relajación (junto con feedback)

En el ámbito de la visualización deportiva, hay que hacer uso de la imaginación, usándola será posible modificar patrones físicos y emocionales negativos que se presenten al momento de jugar. Esto es posible ya que el cerebro no distingue entre lo real y lo imaginario. Cuando soñamos, nuestra mente considera como ciertas esas vivencias. Al tener una pesadilla en la cual nos encontramos en una situación de peligro se producen substancias y estímulos provocando un sobresalto que termina por despertarnos y para nuestro cerebro este acontecimiento fue real.

Si somos capaces de crear una nueva realidad, estaremos hablando de un recurso invaluable.  Las rutinas de visualización enfocadas al deporte pueden ser controlables, todo dependerá de las necesidades del deportista. Sin embargo, la cosa no es tan sencilla ni con resultados inmediatos, hará falta, entre otras cosas, seguir disciplinadamente un método que incluya rutinas de relajación tanto física como mental. Una respiración profunda y relajada cobra vital importancia para el éxito de una buena relajación. Para llevar a cabo los ejercicios visuales, será de gran ayuda concienciarnos de nuestro cuerpo, sintiendo cada uno de nuestros músculos. Es decir, cuando logramos una excelente técnica de visualización no solo imaginamos, sino que también sentimos cada momento de la rutina como si estuviéramos haciéndola físicamente.

Un deportista que domine la técnica de visualización tendrá la capacidad de vivir lo que imagina, apreciando sonidos y colores, siendo similar a mirar un vídeo de sí mismo en el que se convertirá en protagonista y testigo presencial. Tendrá la capacidad de verse a sí mismo en cámara lenta y analizar al detalle los movimientos técnicos de su deporte las veces que sean necesarias. Pero muy importante, todo lo que vea, viva y sienta tendrá que ser con excelente técnica y con una actitud positiva. En el método de visualización están prohibidas las sensaciones de fracaso y frustración, todo deber ser perfecto, de otra forma estaríamos reforzando conductas negativas.

Un golfista famoso explicaba en qué consistía su entrenamiento. Él afirmaba que en primer lugar veía detalladamente cada pelota antes de golpearla, luego elegía el palo idóneo para el tipo de tiro a realizar observando que parte de la cabeza iba a usar, después colocaba la pelota en el campo observándola desde distintos ángulos, ensayaba algunos swing sin tocarla decidiendo que parte de la pelota iba a golpear y finalmente, impactaba la pelota con el palo. Lo más importante de esto es que toda esa rutina la hacía mentalmente, en un lugar cómodo y sin distracciones, usando su imaginación y más tarde se dirigía al campo de golf y ponía en práctica todo lo que había visualizado.

Ventajas de la visualización.

Este tipo de rutinas mentales son exitosas por que repetidamente reforzamos conductas positivas. Visualizar ejercicios de tiro hace que sea como si los estuviéramos ejecutando en la cancha, la diferencia radica en que los impulsores cerebrales,  son de menor tamaño, pero son los mismos. Si un alumno tiene problemas para lograr los ejercicios de visualización se sugiere que vea videos de competiciones o profesionales en los que se aprecie la ejecución técnica del tiro; el punto clave consiste en que el al alumno imagine que es él quien dispara.

Esto nos supone una serie de ventajas que complementan al entrenamiento real:
• Sustituto del entrenamiento físico.
• Simulación mental de los problemas.
• Simulación del logro de metas.
• Descomposición mental de los componentes de la ejecución.
• Control de los componentes fisiológicos.
• Práctica para la focalización de la atención.
• Análisis detallado de técnicas complejas.
• Determinación de los puntos de concentración críticos.
• Comparación con la ejecución real para determinar fallos en la técnica.
• Práctica de afrontamiento de acontecimientos psicológicos como la ansiedad, el estrés o la falta de concentración.
• Anticipación del dolor o del cansancio.
• Perfeccionamiento de estrategias.

Sentidos implicados a la hora de visualizar.

Pero imaginar no es tan fácil. Se deben involucrar la mayor cantidad posible de aspectos asociados a la realidad. Para ello es útil seguir los siguientes consejos:
Para conseguir una imagen realista debemos implicar a las vías nerviosas adecuadas.

  1. Debemos implicar a todos los receptores sensorialesen la imaginación:
    AUDICIÓN: Ambiente, escuchar a los compañeros o el entrenador, ruidos (motores, pisadas, …)
    VISIÓN: Pista, diana, plato, situación táctica, compañeros, público…
    OLFATO: Sudor, olor de la ropa, …
    TACTO: Textura del balón, el guardamanos, gatillo, de la ropa …
    GUSTO: dependiendo el deporte (agua, sudor…)
    KINESTESIA: Sensación de movimiento, golpes, caídas…

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

A %d blogueros les gusta esto: